Durante años hemos explicado Rotary como
una organización; Estructura. Estatutos. Cargos. Protocolos. Reuniones. Actas…
Todo eso es cierto. Pero hoy es insuficiente. Rotary ya no es una organización.
Es un movimiento.
Y esta es, quizá, la primera gran certeza
con la que regreso de la Asamblea Internacional celebrada en Orlando por el
Presidente de RI para 2026-2027 Yinka Babalola
Un movimiento no cabe en un organigrama.
Un movimiento se entiende cuando deja de preguntarse qué es y empieza a
preguntarse para qué está. Cuando pasa del “pertenezco a” al “me
comprometo con”.
Un movimiento no se define solamente por
su historia por muy valiosa que sea, sino por su capacidad de generar
impacto hoy. Y eso, como rotarios, nos interpela directamente.
Porque ser rotario ya no es solo asistir.
Es ejercer.
“CREA UN IMPACTO DURADERO”
Este es, muy probablemente, uno de los
mejores lemas que he vivido en mis más de treinta años como rotario y
rotaractiano.
Porque nos invita a ver Rotary no como
una estructura que se mantiene, sino como una oportunidad que se crea.
Para uno mismo y, sobre todo, para los demás.
Crear no es mejorar lo que ya existe.
Crear es repensar. Es ofrecer una nueva mirada. Es atreverse a reinventar
Rotary desde dentro, abrirlo y compartirlo.
Nada, ni nosotros mismos, ha permanecido
igual en los últimos cien años. Ni siquiera en los últimos cinco. Por eso
nuestro deber no es solo honrar lo que nos ha traído hasta aquí, sino adaptarlo
al momento vital actual y proyectarlo hacia el futuro.
Hablar de impacto perdurable es hablar de
trascendencia. De ese impulso profundamente humano de dejar un legado. De
contribuir a que el mundo que dejamos sea un poco mejor que el que encontramos.
Ese es, sin duda, uno de los grandes
motores de Rotary.
Y también la enorme responsabilidad de
provocar cambios relevantes y sostenibles, que mejoren de verdad la vida
de las personas y de nuestras comunidades.
Pensar fuera de la caja
La mayoría de nosotros vivimos,
consciente o inconscientemente, dentro de una “caja”, por seguridad o por
confort. En Rotary, esa caja suele ser nuestro club. Y está bien. Pero no es
suficiente.
En Orlando he vivido, durante una semana,
absolutamente fuera de la caja. Fuera del club, del distrito, incluso de
lo que llamamos Rotary Iberia o de nuestra Zona 20C.
He compartido espacio, apasionadas
sesiones de trabajo y de reflexión con más de 570 gobernadores y gobernadoras
electas y sus acompañantes. Con decenas facilitadores, de directores,
presidentes mundiales y past presidentes de RI.
Americanos, coreanos, brasileños,
mexicanos, árabes, australianos… más de 200 nacionalidades y culturas, todas
ellas muy distintas en costumbres y estilos.
Pero en Rotary ocurre algo
extraordinario, y es que la sonrisa, la mirada y la complicidad son las mismas
en cualquier parte del planeta.
Hemos aprendido, aportado y debatido
desde realidades muy diversas, pero con inquietudes comunes.
Y si en algo hemos coincidido todos, es
en que Rotary debe existir.
Rotary es necesario para la humanidad y
para el planeta. No solo por lo que ha sido, también por lo que puede llegar a
ser, por lo que podemos llegar a crear.
Rotary es un ecosistema complejo, sí,
pero profundamente útil, que nos une en un mismo propósito. Y por eso Rotary es
ya mucho más que una organización. Vivir Rotary en su plenitud internacional es
absolutamente fascinante que nos une en un mismo
propósito y nos da sentido como comunidad global
Rotary es un
movimiento capaz de pensar y actuar de forma global, de regenerar continuamente
su mirada y de entender que el mundo entero es, también, nuestra aldea.
Y para ello contamos con herramientas
extraordinarias. Quiero poner en valor, muy especialmente, el papel esencial de
nuestra Fundación Rotaria, verdadero pilar que sostiene nuestra
capacidad, nuestra potencia y nuestra identidad.
Mucho trabajo y un solo propósito
Concluyo esta primera crónica
agradeciéndote estos minutos de lectura y compartiéndote que he vuelto con muchas
ganas de trabajar, de aportar y de inspirar.
Mi compromiso como gobernador será crear
un espacio seguro de trabajo conjunto e inspiración entre los clubes, el
distrito y Rotary Internacional.
Contamos con un magnífico equipo de
distrito, con una excelente relación personal con los gobernadores de otros
distritos y con una gran complicidad con los que me sucederán.
Pero, sobre todo, me gustaría contribuir
a que nuestro distrito crezca. Que crezcan los clubes. Que ganen en diversidad
profesional, en capacidad de acción, en liderazgo y en alcance.
Me comprometo a trabajar alineado con los
cuatro grandes objetivos de nuestro plan estratégico; incrementar nuestro
impacto, ampliar el alcance de nuestras acciones, lograr que todos se sientan
involucrados y desarrollar una mayor capacidad de adaptación.
Porque nos están esperando.
Nuestras comunidades, la sociedad, las nuevas generaciones y quienes buscan en
Rotary compromiso y acción.
Regreso de Orlando con la convicción
absoluta de que tenemos las herramientas, el talento y la capacidad de ejercer
Rotary como un movimiento. Un Distrito capaz de pensar en global, de actuar en
local y con la decisión de crear impacto duradero.
Y en ese camino, sé que lo haremos
juntos.
Fuerte abrazo
Oriol Brutau
Gobernador 2026-2027